El voluntariado es un elemento clave en la participación e implicación de la ciudadanía para mejorar la sociedad. Aporta valores, ideas, reflexiones, recursos y en definitiva, es un generador de capital social.
Para conseguir que los niños cuiden la naturaleza, el mejor camino es enriquecer sus vivencias y planificar actividades, con el objetivo de enseñarlos a cuidar el medio ambiente.